
Siempre
se me hizo muy particular que alrededor de mi casa los puestos ambulantes son
de comida, curiosamente solo me di cuenta de esto un jueves por la tarde que
iba comprar cigarrillos; note que un grupo de gente estaba haciendo fila para
comerce su dosis diaria de salpicón o de mango biche, este va casi siempre
después del almuerzo.
Empece
mi trabajo entrevistando a dos vendedores; Como había indicado Juan Sebastian debíamos usar el método rapport que consiste en imitar de manera delicada los movimientos del entrevistado para así generar confianza, entrar en sintonía y romper barreras de sospecha; según este método hacer estos movimientos generan una sensación de tranquilidad que termina en respuestas mas honestas por parte de los entrevistados. Comencé mis entrevistas con julio en la plaza de corabastos.
Julio es proveniente de Saagun Córdoba ( nunca lo había oido), llego a Bogota hace 15 años, al trabajar unos años en la plaza bajando bultos de los camiones ahorro lo suficiente para comprar su carrito de venta, que al comienzo estaba destartalado como dice el, pero después con los años lo fue adecuando, ahora tiene bandejas cubiertas de vidrio y lo acaba de pinta.
(Aquí empece a aplicar el método rapport, rascándome la axila varias veces como lo hacia Julio.)
Julio es un ejemplo de perseverancia pues ahora cuenta también con un carro que vende cigarrillos, papas y otras cosas. El se levanta todos los días a las cuatro para poder llegar a las cinco y media en punto a su puesto de trabajo, me comentaba que un parqueadero cercano le cobra una pequeña renta por guardarle el carro. Tiene 3 hijos a los cuales me cuenta les ha podido pagar el estudio y que uno de ellos ya empezó una carrera universitaria. Le pregunte como funcionaba el negocio donde compraba las frutas, cuanto le duraban y si existía algun gremio especifico de vendedores de fruta.
Después de rascarme la axila cien veces me di cuenta que el método si servia, pues julio me contó cosas muy personales de manera muy natural, y yo también termine contadole la historia de mi vida
Julio es proveniente de Saagun Córdoba ( nunca lo había oido), llego a Bogota hace 15 años, al trabajar unos años en la plaza bajando bultos de los camiones ahorro lo suficiente para comprar su carrito de venta, que al comienzo estaba destartalado como dice el, pero después con los años lo fue adecuando, ahora tiene bandejas cubiertas de vidrio y lo acaba de pinta.
(Aquí empece a aplicar el método rapport, rascándome la axila varias veces como lo hacia Julio.)
Julio es un ejemplo de perseverancia pues ahora cuenta también con un carro que vende cigarrillos, papas y otras cosas. El se levanta todos los días a las cuatro para poder llegar a las cinco y media en punto a su puesto de trabajo, me comentaba que un parqueadero cercano le cobra una pequeña renta por guardarle el carro. Tiene 3 hijos a los cuales me cuenta les ha podido pagar el estudio y que uno de ellos ya empezó una carrera universitaria. Le pregunte como funcionaba el negocio donde compraba las frutas, cuanto le duraban y si existía algun gremio especifico de vendedores de fruta.
Después de rascarme la axila cien veces me di cuenta que el método si servia, pues julio me contó cosas muy personales de manera muy natural, y yo también termine contadole la historia de mi vida
Para
mi sorpresa me dio respuestas muy especificas a todo, me dijo que compraba
las frutas a un amigo suyo en corabastos y que este le daba siempre descuentico
como el dice por ser cliente fiel; también me comento que llevar las frutas
siempre era un camello pues le tocaba cargar las bolsas desde la plaza hasta el
lugar de trabajo, pero que siempre llevaba a alguno de sus hijos para que lo
ayudaran. Por ultimo me mostró que las frutas siempre se pudren con facilidad ya que estaban
expuestas a la polución de la ciudad y que al estar todas juntas una fruta que se
pudriera pudría la otras, por eso le había puesto ventanas a sus
carrito, decía el que estas habían sido una bendición y que evitaban que le llegara toda
la contaminación de la ciudad. Y por ultimo me contó que si había un gremio
pero que el no hacia parte de este por que según el jodían mucho y que le daba
mamera ir a las reuniones.

El jueves me fui a Girardot con mi novia donde conocí al segundo vendedor en la plaza de mercado de allá, que aunque no se
me el nombre se que queda al lado de la clínica de especialistas . Este se
llamaba Rogelio y venia del espinal, Rogelio tenia una historia muy triste, me
contó que a principios de los noventa su pueblo estaba siendo azotado por la
violencia y que decidió trasladarse a Bogota donde lastimosamente se volvió
adicto al basuco y vivió en la calle hasta principios de los años dos mil;
después de sufrir de una fuerte afección pulmonar decidió rehacer su vida y
volver a su pueblo natal, pero al llegar ahí descubrió que tampoco seria fácil;
decidió entonces trasladarse a Girardot donde consiguió al igual que julio un
trabajo bajando bultos de los camiones y al igual que julio logro ahorrar lo
suficiente para comprar su carro de trabajo.
Rogelio
decidió instalarse entonces en la plaza de mercado de Girardot ahí tiene una
fiel clientela y todos lo conocen pues dicen que hace el mejor salpicón.
Rogelio a diferencia de julio no tenia el carro mas aseado del mundo y por mi
cabeza no dejaba de pasar la idea de que esas frutas estaban expuestas a una
gran cantidad de germenes, aun así probé su producto y para mi sorpresa tenia
una gran sabor. También me comentaba que el hacia parte activa de el gremio de
la plaza y que los fruteros tenían su gremio especifico donde
acordaban precios, y trabajaban en conjunto para conseguir los mejores
proveedores; Imagino que por su pasado severamente afectado por la violencia, Rogelio mostraba fuertes convicciones políticas, y consideraba que la plaza era por así
decirlo su reino y que era su responsabilidad velar por el bien de sus colegas.
Le
comente si el gremio de Girardot tenia relación con el de Bogota, a lo que me
comento que si, que los proveedores de las frutas eran prácticamente los mismos
y que existían sindicatos específicos a los vendedores de fruta; Tenia sentido
pues cuando la fruta subía a los vendedores por ejemplo de papa no les afecta
en lo mínimo, los vendedores de fruta debían unirse para que todos tuvieran las
mismas oportunidades en su negocio.
Rogelio era muy amable y tenia muchas ganas de hablar ni siquiera tuve que empezar a imitar sus gestos por que inconscientemente el y yo ya estábamos en sintonía , también me di cuenta que le emocionaba mucho la idea que alguien lo estuviera entrevistando y que le preguntara por su vida. Rogelio estaba abierto a hablar de lo que fuera y la verdad hizo muy fácil este ejercicio, el solo hecho que le hiciera una pregunta lo mostró alegre y honesto, contándome su vida en un instante, al final le compre dos salpicones por su amabilidad.
Rogelio era muy amable y tenia muchas ganas de hablar ni siquiera tuve que empezar a imitar sus gestos por que inconscientemente el y yo ya estábamos en sintonía , también me di cuenta que le emocionaba mucho la idea que alguien lo estuviera entrevistando y que le preguntara por su vida. Rogelio estaba abierto a hablar de lo que fuera y la verdad hizo muy fácil este ejercicio, el solo hecho que le hiciera una pregunta lo mostró alegre y honesto, contándome su vida en un instante, al final le compre dos salpicones por su amabilidad.