lunes, 28 de marzo de 2016

INVESTIGACIÓN VENDEDORES FRUTA#2

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Siempre se me hizo muy particular que alrededor de mi casa los puestos ambulantes son de comida, curiosamente solo me di cuenta de esto un jueves por la tarde que iba comprar cigarrillos; note  que un grupo de gente estaba haciendo fila para comerce su dosis diaria de salpicón o de mango biche, este va casi siempre después del almuerzo.

Empece mi trabajo entrevistando a dos vendedores; Como había indicado Juan Sebastian debíamos usar el método rapport que consiste en imitar de manera delicada los movimientos del entrevistado para así generar confianza, entrar en sintonía y romper barreras de sospecha; según este método hacer estos movimientos generan una sensación de tranquilidad que termina en respuestas mas honestas por parte de los entrevistados. Comencé mis entrevistas con   julio en la plaza de corabastos.

Julio es proveniente de Saagun Córdoba ( nunca lo había oido), llego a Bogota hace 15 años, al trabajar unos años en la plaza bajando bultos de los camiones ahorro lo suficiente para comprar su carrito de venta, que al comienzo estaba destartalado como dice el, pero después con los años lo fue adecuando, ahora tiene bandejas cubiertas de vidrio y lo acaba de pinta.

 (Aquí empece a aplicar el método rapport, rascándome la axila varias veces como lo hacia Julio.)

Julio es un ejemplo de perseverancia pues ahora cuenta también con un carro que vende cigarrillos, papas y otras cosas. El se levanta todos los días a las cuatro para poder llegar a las cinco y media en punto a su puesto de trabajo, me comentaba que un parqueadero cercano le cobra una pequeña renta por guardarle el carro. Tiene 3 hijos a los cuales me cuenta les ha podido pagar el estudio y que uno de ellos ya empezó una carrera universitaria. Le pregunte como funcionaba el negocio donde compraba las frutas, cuanto le duraban y si existía algun gremio especifico de vendedores de fruta.

Después de rascarme la axila cien veces me di cuenta que el método si servia, pues julio me contó cosas muy personales de manera muy natural, y yo también termine contadole la historia de mi vida

Para mi sorpresa me dio respuestas muy especificas a todo, me dijo que compraba las frutas a un amigo suyo en corabastos y que este le daba siempre descuentico como el dice por ser cliente fiel; también me comento que llevar las frutas siempre era un camello pues le tocaba cargar las bolsas desde la plaza hasta el lugar de trabajo, pero que siempre llevaba a alguno de sus hijos para que lo ayudaran. Por ultimo me mostró que las frutas siempre se pudren con facilidad ya que estaban expuestas a la polución de la ciudad y que al estar todas juntas una fruta que se pudriera pudría la otras,  por eso le había puesto ventanas a sus carrito, decía el que estas habían sido una bendición y que evitaban que le llegara toda la contaminación de la ciudad. Y por ultimo me contó que si había un gremio pero que el no hacia parte de este por que según el jodían mucho y que le daba mamera ir a las reuniones.
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El jueves me fui a Girardot con mi novia donde conocí al segundo vendedor en la plaza de mercado de allá, que aunque no se me el nombre se que queda al lado de la clínica de especialistas . Este se llamaba Rogelio y venia del espinal, Rogelio tenia una historia muy triste, me contó que a principios de los noventa su pueblo estaba siendo azotado por la violencia y que decidió trasladarse a Bogota donde lastimosamente se volvió adicto al basuco y vivió en la calle hasta principios de los años dos mil; después de sufrir de una fuerte afección pulmonar decidió rehacer su vida y volver a su pueblo natal, pero al llegar ahí descubrió que tampoco seria fácil; decidió entonces trasladarse a Girardot donde consiguió al igual que julio un trabajo bajando bultos de los camiones y al igual que julio logro ahorrar lo suficiente para comprar su carro de trabajo.

Rogelio decidió instalarse entonces en la plaza de mercado de Girardot ahí tiene una fiel clientela y todos lo conocen pues dicen que hace el mejor salpicón. Rogelio a diferencia de julio no tenia el carro mas aseado del mundo y por mi cabeza no dejaba de pasar la idea de que esas frutas estaban expuestas a una gran cantidad de germenes, aun así probé su producto y para mi sorpresa tenia una gran sabor. También me comentaba que el hacia parte activa de el gremio de la plaza y que los fruteros tenían su gremio especifico donde acordaban precios, y trabajaban en conjunto para conseguir los mejores proveedores; Imagino que por su pasado severamente afectado por la violencia, Rogelio  mostraba fuertes convicciones políticas, y consideraba que la plaza era por así decirlo su reino y que era su responsabilidad velar por el bien de sus colegas.

Le comente si el gremio de Girardot tenia relación con el de Bogota, a lo que me comento que si, que los proveedores de las frutas eran prácticamente los mismos y que existían sindicatos específicos a los vendedores de fruta; Tenia sentido pues cuando la fruta subía a los vendedores por ejemplo de papa no les afecta en lo mínimo, los vendedores de fruta debían unirse para que todos tuvieran las mismas oportunidades en su negocio. 

Rogelio era muy amable y tenia muchas ganas de hablar ni siquiera tuve que empezar a imitar sus gestos por que inconscientemente el y yo ya estábamos en sintonía , también me di cuenta que le emocionaba mucho la idea que alguien lo estuviera entrevistando y que le preguntara por su vida. Rogelio estaba abierto a hablar de lo que fuera y la verdad hizo muy fácil este ejercicio, el solo hecho que le hiciera una pregunta lo mostró alegre y honesto, contándome su vida en un instante, al final le compre dos salpicones por su amabilidad.

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